¿Sabe lo que come?
El Departamento de Salud del Condado de Orange dice que sus inspecciones en restaurantes ayudan a escoger al consumidor. Los críticos dicen que el sistema protege a los restaurantes pero no a los que son económicos.
Por Gwendolyn Driscoll y Ronald Campbell / The Orange County Register
02/29/08 - Los utensilios de cocina estaban tan sucios en el restaurante Luc Dinh Ky de Little Saigon, que los inspectores de comida los destruyeron dos veces en un mismo año. Había otros problemas: Comida almacenada a una temperatura poco adecuada; Empleados que no se lavaban las manos; Platos sucios; Un sistema de desagüe anticuado que rebosaba sobre el piso de la cocina.
Una vez tras otra los inspectores sanitarios del condado regresaban a Luc Dinh Ky para encontrar problemas peligrosos para la salud. Un total de 34 infracciones graves, el máximo para un restaurante del condado de Orange en 2007. Luc Dinh Ky sigue abierto.
En un condado donde no existe un sistema de valoración de la comida visible, los restaurantes que han cometido varias infracciones graves – definidas por la Agencia de Salud del Condado de Orange como prácticas que “conllevan el mayor riesgo de causar intoxicación o enfermedades transmitidas por alimentos” – pueden operar libres del escrutinio del público.
Nuestro periódico ha examinado cientos de miles de informes sobre inspecciones de comida realizadas en el condado para identificar aquellos restaurantes, escuelas, cafeterías de hospitales o tiendas de comestibles para determinar los que cometen más y menos infracciones en cuanto a comida se refiere.
Resultados impresionantes
Los resultados pueden sorprender. Los clientes del humilde Frosted Cup Frozen Yogurt & Gelato de Laguna Niguel, que no cometió infracciones graves o leves en 2007, pueden sentirse más seguros que los clientes del Ritz-Carlton en Dana Point, cuyo bufet para empleados recibió cinco amonestaciones por infracción grave, incluyendo una infestación de cucarachas.
La cocina del Heart of Jesus Retreat Center, de Santa Ana, mantuvo a sus clientes puros en espíritu y cuerpo al no recibir ninguna amonestación por infracción grave o leve en 2007. Pero la modernísima preparatoria JSerra Catholic de San Juan Capistrano, una escuela privada con unas instalaciones de 85 millones de dólares, cometió infracciones graves, incluyendo dos relacionadas con la limpieza de platos y utensilios de cocina.
Las averiguaciones también muestran las muchas dificultades con las que se encuentran los consumidores al intentar descifrar el complicado sistema de valoración de comida del condado. Por ejemplo: Luc Dinh Ky, el “peor” restaurante del condado de Orange en cuestión de números totales relacionados con infracciones graves puede no ser el más antihigiénico. Esta distinción debe otorgársele al ABC Baguette & Bakery de Westminster, un local que ha tenido tres infestaciones de roedores en 2007 y que ha tenido que cerrar siete veces por ello.
En 2007 se amonestaron 20,052 infracciones graves y 163,000 infracciones graves en materia de seguridad con la comida en los 13,173 restaurantes, supermercados y tiendas del condado de Orange. Las infracciones, que oscilaban desde la falta de agua caliente a las plagas de bichos, se encontraron a lo largo de 40,431 inspecciones.
Entre todo esto 13 restaurantes en total y 280 establecimientos de comida no recibieron amonestación alguna por cometer infracciones graves o leves. A su vez se encontraron 127 restaurantes a lo largo del condado que cometieron diez o más infracciones graves. Las ciudades del norte del condado como Santa Ana, Westminster y Garden Grove albergan a casi la mitad de esos restaurantes.
Los restaurantes étnicos obtuvieron peores resultados
Cinco de los seis lugares con mayor número de infracciones cometidas en el condado – 20 o más – eran asiáticos y casi todos estaban situados en Westminster o Santa Ana. El otro era mexicano: Mariscos Moncho El Pescador de Santa Ana. Éste también batió el récord del condado en materia de infracciones leves: 115 en total. Mariscos Moncho El Pescador está actualmente cerrado y, según su propietario, cambiará de gestión.
Hubo algunas sorpresas en la lista de los “peores”, incluyendo el lujoso Sarducci’s Capistrano Depot de San Juan Capistrano que cometió 26 infracciones graves, incluyendo dos por roedores y una plaga de cucarachas. El Hometown Buffet de Laguna Woods, un sitio muy popular para la gente de la tercera edad, también cometió 16 infracciones graves, como lo hizo el Beach House Inn de Laguna Beach, un restaurante donde los entrantes para la cena llegan a los 40 dólares.
Los expertos en seguridad de comestibles del condado dijeron que la comunicación era un problema en el área de Little Saigon en Westminster, donde están la mayoría de establecimientos con más problemas.
Según Richard Sánchez, director de salud ambiental para la Agencia de Salud del condado, están teniendo dificultades para encontrar inspectores bilingües y actualmente tienen contratados a una persona que habla vietnamita y a ocho que hablan español en un equipo de 55 inspectores.
Se han contratado educadores
En 2007 Sánchez dijo que la agencia contrató un educador especializado en alimentos para enseñar a aquellos que cometen infracciones repetidamente. Este maestro no es bilingüe y necesita la ayuda de traductores.
Los encargados “necesitan saber porqué es importante que tener cucarachas y roedores no es una cosa buena”, dijo Sánchez. “Aquí es donde nos perdemos, entienden que tienen que mantener algo refrigerado pero no porqué”.
Esta falta de comprensión podría ser el motivo por el cual restaurantes como Luc Dinh Ky continúan cometiendo infracciones después de que su permiso se suspenda.
Los restaurantes que cometieron muchas infracciones graves en 2007 dicen haber arreglado esos problemas.
La revocación del permiso de un restaurante suele no ser permanente. Aunque la revocación significa que el permiso queda cancelado por repetidas acciones que suponen un peligro para la salud, no se penaliza económicamente a los encargados de estos restaurantes siempre y cuando se solucione el problema. Un dueño de restaurante puede obtener un nuevo permiso por entre 533 y 877 dólares, según Sánchez las autorizaciones no suelen negarse porque el inspector debería demostrar que el incumplimiento con la normativa se ha dado muy repetidamente y es habitual.
“Tenemos que demostrar que una cosa se ha hecho intencionadamente”, explicó Sánchez. “No es algo que se pueda hacer descuidadamente porque tenemos que construir un caso”.
En los casos de suspensión y revocación el castigo dura hasta que el dueño solucione el problema.
Un caso a tener en cuenta, en 2006 se le suspendió el permiso tres veces al restaurante vietnamita de Garden Grove Phat Ky Mi Gia. Finalmente el permiso fue revocado, según los informes de inspección. Se compró uno nuevo y el restaurante continúa funcionando. En 2007 el lugar ha cometido 15 infracciones graves, incluyendo varias relacionadas con el almacenaje de comida, la refrigeración y la higiene.
El problema, según explicó Sánchez, es que las infracciones en materia de comida son a menudo la causa de errores humanos y pese a que una cocina puede estar “cerrada” una persona no puede estarlo. Sánchez añadió que es posible que un juez pueda decidir que una persona no es la adecuada para llevar un restaurante, pero comenta que en su carrera nunca ha visto esto.
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