Otra posible muerte por un ‘Taser’
El padre del preso muerto acusa
a los oficiales de haber matado a su hijo
Por Rachanee Srisavasdi
The Orange County Register
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José
Gómez, de 61 años, lucha contra
las lágrimas al hablar de su hijo Jason
Jesús Gómez, durante una rueda
de prensa celebrada en Los Ángeles la
semana pasada.
(Christina House/ The
Register) |
04/18/08. La última
vez que José Gómez habló con su
hijo fue el 24 de marzo, cuando lo llamó desde
la cárcel del condado de Orange.
“Papá, por favor no cuelgues”, dijo
Jason Jesús Gómez, de 35 años,
durante la conversación. “Este oficial
va a matarme”.
Pero el padre, de 61 años, dijo que no siguió
en la línea, para poder llamar a la policía
y pedir ayuda. Se enteró entonces de que su hijo
–que estaba cumpliendo una sentencia de 60 días
por haber infringido su libertad condicional por posesión
de marihuana- había sido llevado a la consulta
médica de la cárcel.
Los oficiales dicen que el 25 de marzo le administraron
medicación a Gómez cuando atacó
a una enfermera y le escupió a los agentes del
Sheriff. Los agentes usaron la fuerza física
y una pistola eléctrica (Taser) para reducirlo.
Gómez dejó de respirar y fue enviado al
centro médico de Santa Ana. El trabajador de
la construcción de Santa Ana entró en
estado de coma y murió la semana pasada después
de que lo desenchufaran del aparato de respiración
asistida.
La oficina del fiscal del distrito del condado de Orange,
que publicó una investigación mordaz que
incluía informes de abuso sobre presos por parte
de los agentes del Sheriff, está investigando
la muerte. Se están esperando también
los resultados de la autopsia.
Durante una conferencia celebrada la semana pasada,
José Gómez dijo que la historia del Sheriff
era una mentira, diciendo que los agentes mataron a
su hijo. “¿Por qué tenía
que llamarme el día anterior diciéndome
que temía por su vida? No tiene sentido”,
dijo el padre. “Solo quiero asegurarme de que
esto no le pase a nadie más”.
José Gómez, un casero que vive en Beaumont,
está pagan? do para que a su hijo se le realice
una autopsia independiente.
Durante la rueda de prensa, José Gómez
repartió fotografías de las heridas ocasionadas
por la pistola eléctrica en el cuerpo de su hijo,
hechas días antes de que a Jason se le desenchufara
del aparato de respiración asistida. En las fotografías,
Jason Jesús Gómez está tumbado
en una cama de hospital y se le ve sin vida.
Refiriéndose a la cárcel como a la “mazmorra
del condado de Orange”, su abogado, Stephen Bernard,
dijo que quería presentar una reclamación
contra el Departamento del Sheriff por muerte injusta.
También dijo que le pediría al Departamento
de Justicia estadounidense y al FBI que también
investiguen la muerte.
“Dice mucho del sistema carcelario del condado
de Orange tener tantas muertes, palizas y torturas”,
dijo Bernard, que también representa al antiguo
preso Matthew Ryan Fleuret, que está demandando
al Departamento del Sheriff después de que unos
agentes lo sacudieran con una pistola eléctrica
en marzo de 2006.
Gómez es el segundo preso que ha muerto después
de ser sacudido por pistolas eléctricas en la
cárcel del condado de Orange. Michael Patrick
Lass, de 28 años, murió el pasado mes
de octubre después de haberse enfrentado a unos
agentes que usaron una pistola eléctrica para
reducirlo en el centro carcelario de entrada y salida
del condado.
Antiguos presos que han sobrevivido a este tipo de incidentes
están iniciando pleitos. Además de Fleuret,
Liza Muñoz está demandando federalmente
después de que unos agentes la sacudieran con
una pistola eléctrica cuando estaba en la cárcel
del condado de Orange en septiembre de 2004. Se ha programado
una vista para su caso para el 28 de abril.
Paul Heidenreich, que está ayudando a Bernard
a representar a Gómez y Fleuret, dijo que quiere
utilizar el informe publicado la semana pasada por el
gran jurado acerca del sistema carcelario del condado
de Orange como prueba en sus casos. Durante la rueda
de prensa, Bernard pidió que los agentes carcelarios
también fueran inculpados criminalmente por los
incidentes.
“No ves que esto pase en las cárceles del
condado de Los Ángeles. Hay algo que está
mal en el condado de Orange”, dijo.
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