CLIMA
TRÁFICO
MAPAS
 

Portada / Actualidad


Padre busca donantes latinos
Cada año es más difícil para las minorías encontrar donantes de médula ósea compatibles

The Orange County Register
 
   
Miguel García, de Maywood, le explica el proceso de donación a los feligreces de La Purísima después de la misa del domingo pasado. García busca un donante que le podría salvar la vida a su hijo de 7 años que sufre de leucemia.
(Jebb Harris/The Register)
04/11/08. María Ferrer se metió un copo de algodón en la boca, lo frotó contra la parte interior de su cachete derecho, entonces sacó la “muestra de tejido” y la puso dentro de la carpeta de cartón.

Así, Ferrer, de 41 años se unió a las docenas de personas que se inscribieron el domingo para ser donantes de médula ósea al finalizar la misa en la iglesia de La Purísima.

Los feligreses respondieron a las súplicas de un padre de Los Ángeles que necesita ayuda para encontrar una cura para su hijo de 7 años que tiene leucemia.

“Dar medula ósea no es tan complicado como la gente piensa”, dijo Miguel García, de 40 años, durante una misa en español a la que asistieron más de mil feligreses. “Y es algo que le puede salvar la vida a mi hijo”, dijo.

Las súplicas de García durante las misas de las de la mañana y las misas del mediodía fueron las más recientes en la campaña para que mas personas de minorías se vuelvan donantes de médula ósea.

Las minorías forman tan sólo un cuarto de los donantes, lo cual vuelve más difícil para esas mismas minorías encontrar donantes compatibles cuando lo necesitan, según el Programa Nacional de Donantes de Médula. Algunas minorías tienen más diversidad en el tipo de tejidos, lo que vuelve la situación aun más difícil.

“Si eres blanco, vives en Estados Unidos y estás buscando un donante tienes miles de posibles personas donde escoger”, dijo el doctor Dennis Confer, quien está encargado del programa de donantes. “Si eres latino y estás buscando un donante tienes aproximadamente 500,000”.

Ya que el tipo de tejidos se hereda, hay más probabilidades de que los pacientes sean compatibles con alguien de su misma etnia. Añadir más donantes de etnias distintas puede aumentar la posibilidad de que los pacientes encuentren a alguien compatible y de que su sistema inmunológico no lo rechace.

Según el programa de donantes, 10,000 americanos necesitan un trasplante cada año. El condado de Orange registró más de 300 solicitudes para donaciones de médula el año pasado, y solamente puede ayudar de 80 a 100 personas, según la oficina regional para el programa de donantes.

García lleva más de tres años pidiendo que las personas se vuelvan donantes, poco tiempo después de que se determinara que la única manera que su hijo podría sobrevivir era por medio de un transplante. Sólo esto lo libraría de hospitalizaciones continuas y dolorosos tratamientos.

En los últimos tres años, García cree que ha inscrito aproximadamente a mil personas al Registro de Donantes de Médula. Pero aun así no ha encontrado una persona que sea compatible con su enérgico hijo, a quien le gusta jugar a pelota en el parque.

Mientras algunos pacientes encuentran a alguien compatible entre sus familiares, siete de cada 10 no pueden.

García, de 40 años, se hizo la prueba de compatibilidad lo más pronto posible, también su esposa María, de 38 años y su otro hijo, Héctor, de 18. Los hermanos de María y de García también se hicieron la prueba de compatibilidad, incluyendo a los hermanos de García que estaban en Jalisco, México.

“No fueron compatibles”, dijo García. Han pasado tres años de buscar en el registro nacional de donantes de médula y aun no han encontrado a alguien compatible. A García le preocupa que los latinos no quieran donar y ha tenido que lidiar con falsos mitos como que podrían terminar paralizados y incapacitados.
Pero los feligreses de La Purísima demostraron poca preocupación cuando se registraban para ser donantes. Ochenta y cinco personas se inscribieron como posibles donantes ese día.

“Podrías salvar una vida al dar parte de ti mismo”, dijo Laura Mendoza de 38 años y residente de Orange.

“Es importante que ayudemos”, dijo Ernestina Frías de 32 años. “Algún día esto me podría pasar a mí”.
Amy Taxin contribuyó
en esta nota.

 
 
 
 
Mapa del sitio | Políticas de Privacidad | Términos legales