COMUNIDADES
Bendita entre
los hombres
Rosa Barrón es la única mujer que conduce un camión recolector de basura en O.C., un trabajo tradicionalmente ejercido por los del llamado sexo fuerte
Por Doris Benavides -
Especial para Excélsior |
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(Armando
Brown/Excélsior) |
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orange-. Durante el día, Rosa Barrón, de 26 años de edad, conduce un camión de recolección de basura, en las tardes asume su rol de madre y los fines de semana se convierte en una chica femenina a quien le gusta salir a bailar.
Rosa es la más reciente conductora contratada por Waste Management Inc. en Santa Ana, la empresa proveedora de servicio de recolección de basura comercial y residencial con sede en Houston. Es la única mujer que hace ese trabajo desde hace nueve meses en los condados de Orange y San Diego.
Se levanta a las 4 a.m. para presentarse a trabajar a las 6 a.m. después de manejar hasta el Condado de Orange desde su casa en Hawthorne.
“Pensé que no la iba a hacer porque este
trabajo ha sido tradicionalmente ejercido por hombres.
Pero cuando la vi trabajando por primera vez ¡caray!
¡Sí que es buena!, dijo Sebastián
Pulido, supervisor de Rosa.
Después de un entrenamiento de tres meses, a Rosa
se le asignó la ruta de recolección de materiales
de reciclaje en Orange. Trabaja de lunes a viernes, de
10 a 12 horas diarias.
A final del día, junto con su equipo recoge materiales de reciclaje en un promedio de 120 casas por hora. Otro grupo de compañeros de equipo recoge las plantas y un tercer grupo recoge la basura regular. Ella maneja un camión que tiene una capacidad para unas seis toneladas de basura.
Rosa dejó la preparatoria antes de graduarse, algo que resiente. Ella cree que fue una pobre decisión tomada por una adolescente que no sabía lo que hacía.
Siempre quiso trabajar como chofer, pues le “da independencia”, dijo. Antes de trabajar para Waste Management trabajó como chofer de un autobus escolar, pero renunció porque no ganaba lo suficiente y algunas veces los niños la “volvían loca”.
Con su actual salario por hora de 16.32 dólares, ella dice que ahora sí puede pagar sus facturas. Además, recibe buenos beneficios, incluyendo el pago de horas extra.
Quisiera graduarse de la preparatoria, a través del examen de desarrollo de educación general o GED. Desearía ser supervisora, pero para ello todavía debe recorrer un largo camino como chofer, dijo Pulido, quien trabajó 22 años como chofer antes de ser promovido a supervisor hace cuatro años.
En nueve meses Rosa aún tiene un récord limpio como chofer, ningún accidente, y no ha enfrentado ninguna situación incómoda como lo han hecho sus compañeros, como encontrar gente durmiendo adentro de los grandes recipientes de basura.
Algunos de sus familiares se sintieron incómodos cuando supieron que ella había solicitado el trabajo., animada por una de sus amigas, una de las tres mujeres que trabajan como choferes para Waste Management en Antelope Valley.
“Puedes hacer otra cosa. ¿Por qué quieres trabajar en eso? dice Rosa que le preguntaban. “¿Por qué no?” les respondía.
“Mucha gente creía que soy lesbiana. Cuando me preguntaban sólo me daba vuelta, pues no quería pensar en cosas que me dan asco”, dijo.
Dice que le gusta el trabajo hasta ahora. Durante los fines de semana a Rosa le gusta ir a bailar a clubes latinos, para lo cual se arregla muy femenina, dice.
“También me gusta ir de compras y comprar esas cosas femeninas como bonitos vestidos y zapatos”.
“Nunca me hubiera imaginado ser conductora de un camión de basura, pero aquí estoy”, manifestó. “Al principio había mucha gente en la empresa que no veía muy amigable, entonces sentí que debía trabajar más duro”.
“Soy una mujer fuerte. No estoy aquí para agradar a nadie más que a mí misma”.
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