INDICE JUAREZ

Introducción

El propósito del diario The Register al contar la historia de esas mujeres es contarla desde el punto de vista de sus familiares y amigos en esta ciudad fronteriza de 1.2 millones de habitantes, dandole así una voz a aquellas que fueron acalladas. Investigamos cómo los asesinatos han transformado una comunidad cuyas plantas maquiladoras producen productos para los Estados Unidos y atraen a cientos de trabajadores de todo México y Centroamérica.

Cada víctima deja heridas abiertas en sus familias y en la comunidad.

Para las madres de las víctimas, el perder una hija es lo peor que les puede pasar.

Para los hijos de las difuntas, las consecuencias son lamentables. Muchos se quedan huérfanos y viven en las calles, o con familiares en una ciudad donde de por sí existen influencias destructivas como la pobreza, el crimen y las drogas.

Para las autoridades mexicanas, los asesinatos son un enigma que los han desconcertado por años. Las autoridades indican que se han hecho varios arrestos, pero la única condena que han logrado, ha sido anulada. Los fiscales están apelando esa decisión y dicen que han encontrado evidencia para presentar cargos de más asesinatos contra el mismo sospechoso.

Aún así, continúan apareciendo mujeres muertas en Juárez. Para muchos, esto indica que existe ineptitud, o lo que es peor, corrupción entre las autoridades estatales. La creciente presión internacional ha suscitado cambios en el departamento encargado de investigar uno de los casos de asesinatos en serie más extensos en México.

Los sospechosos dicen que la policía los ha torturado para obligarlos a declararse culpables. Muchos de ellos han estado en prisión por años pero nunca han sido enjuiciados, y para sus familias, esto significa una pesadilla alimentada de una larga espera y la lucha contra la burocracia. Las autoridades estatales afirman que tienen pruebas sólidas contra estos sospechosos, pero muchos en Juárez creen que estos individuos simplemente son unos chivos expiatorios.

Las madres de las víctimas han organizado marchas y protestas, y han viajado por todo el mundo para crear conciencia sobre los asesinatos.